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Adrian Belew, Trey Gunn, Robert Fripp, Pat Mastelotto

 

KING CRIMSON, Pueblo Español de Barcelona, 3 de Julio de 2003

El escenario donde debían tocar era más bien reducido. Allí estaban los amplificadores y racs de efectos de Robert Fripp. Notar que la sonorización era con micros en los amplificadores y no directamente a la mesa de mezclas. Esto crea un sonido más auténtico arrancado directamente del amplificador.
El murmullo se hizo tan patente que, sobrecogidos, el público se acercó al escenario ante la presencia de Robert Fripp que en solitario y 20 minutos antes de lo previsto, salió al escenario a "jugar" con su guitarra y rac de efectos. Un respeto absoluto, reverencial, casi místico ante lo que en ese momento se iba gestando. En riguroso negro, Fripp dibujó con su soundscapes esos hipnóticos sonidos que escuchando su música, no sabemos de donde proceden. Eso si, ni un gesto, ni una mirada al público expectante, ni un disimulo de sonrisa, ni un saludo. Esta más allá de gesto de cara a la galería. Su música y la del resto de componentes de King Crimson es pura creación tal como nos demostró el pasado Julio en su concierto de Barcelona en el incomparable marco de la plaza central del Pueblo Español.

Jamás antes había estado tan concentrado en un concierto, resuelto a observar la evolución de la elaboración musical de todos los componentes, buscando a Fripp en la ardua tarea de desgranar los misterios de su guitarra.
Con los temas del último CD de estudio aún calientes y faltos de mayor profundización, los allí presentes asisitimos a una nueva encarnación de los caminos que la música puede toma, con un toque apasionado y un sonido arrebatador los temas iban cayendo casi sin tiempo a asimilarlos a la espera de deleitarnos con unas improvisaciones que, salvo la que nos creó Trey Gunn, se dejaron para otras citas europeas.
Empezó el concierto de la misma forma que empieza el disco: La voz sampleada y sola de Adrian Belew y seguidamente, sin presentaciones, un demoledor tema en la linea dura de KC. Luego sonaron los temas de su último trabajo. "Elektrik" se hizo corto, al igual que el trepidante "Dangerous Curves". Hacia la mitad del concierto sonó "One Time". Aunque basaron el concierto en su último trabajo nos regalaron temas de el anterior, como "The ConstrucKtion of Light".
Sin duda King Crimson va más allá de un mi modesto relato, por que los allí presentes asisitimos a un concepto musical que nadie más a aportado al panorama de la música y que tras muchísimas horas de escucha de su música ,siempre te acaba por sorprender y eso es lo importante, por eso amamos y nos apasionamos con sun música. A pesar de que Robert Fripp no saludo ni se despidió del público la terna final con "Frame by frame", "Red" y "Elephant talk" compenso ese cierto desaire hacia los asistentes. En el fondo todos lo sabíamos porque a fin de cuentas lo que importa es la música, su interpretacion y la evocación de sentimientos que nos provoca.
Si Crimsonianos, Jordi OLiver vuelve a arrancar esta página sobre King Crimson y espero vuestra máxima aportación. Unos cuantos hemos sido afortunados al asistir a un concierto pero es el resto del tiempo, cuando estamos ante los altavoces que de verdad disfrutamso de la música. Unos se deleitan con la pintura, otros también valoramos la literatura pero es con la música cuando más y mejor valoro las cosas, por supuesto la vida. Larga vida a King Crimson.

 

José Luís Sola - Septiembre de 2003